La logística y el cambio climático que nos afecta

El cambio climático es un fenómeno que está afectando directamente en todas las actividades cotidianas a nivel mundial. Esta situación implica modificar muchas veces de forma radical la producción y el mapa de suministros para cerciorarse de contar con con cantidad y calidad de materias primas

Esta contingencia está lejos de ser una “leyenda urbana”, puesto que está afectando de forma importante incluso el comercio mundial y debe ser tomado en cuenta como un factor a considerar en el futuro cercano.

Fenómenos atmosféricos extremos como la ola de frío polar intenso en los Estados Unidos o las inundaciones que se producen como consecuencia de lluvias torrenciales en cada vez más zonas del globo, implican retos de gran calado también para el futuro del sistema de transporte y la gestión de cadenas de suministro sometidas a condiciones meteorológicas muy adversas.

Además, climas adversos pueden afectar a las redes de comunicaciones, así como al coste de los seguros, un elemento fundamental para el transporte internacional, mientras que la aparición de pandemias reduciría el interés de muchos turistas por viajar para evitar riesgos para la salud, algo de especial relevancia para un país como España.


Rodcam Logística publicó recientemente que las alteraciones climáticas también pueden modificar radicalmente los suministros de materias primas esenciales para los procesos de producción de alimentos o bebidas procesadas, por ejemplo, así como los precios de la energía o las condiciones de acceso a las fuentes energéticas, un elemento fundamental para la ubicación de plantas de producción en todo el planeta.

Por su parte, Spend Matters remarcó que la empresa experta en comercio Datamyne, publicó en su artículo “Wakeup Con Climate Change”, seis casos específicos de como el clima ya es un factor a considerar en las operaciones de comercio internacionales.

Desaparición del Delta de Mississipi: La subida del nivel del mar a un rítmo de una cancha de fútbol por hora, impacta directamente la disponibilidad de camarones los cuales deben ser comprados en mercados alternos.
Aumento en la acidez de las aguas: La absorción de dióxido de carbono afecta la producción de ostaras, generando escasez, alzas de precios y cambio en la fuente de suministro mundial.
Café Costarricense: A una mayor temperatura hay mayor posibilidad de aparición de plagas e insectos, afectando al producto, su precio y a las fuentes laborales por menos siembra y cosecha.
Té de Rooibos: Es endémico en Sudáfrica pues se ha vuelto muy caro y escaso en el mercado ante la baja de producción por el cambio climático.
Cerveza: El cambio climático en Europa ha afectado el desarrollo del Lúpulo y por lo tanto el sabor de la cerveza de Alemania.
Champaña francesa: Los fabricantes de Francia están considerando comprar territorio en Gran Bretaña para enfrentar el cambio de clima, lo que iría en contra del principio de protección comercial que otorga la “denominación de origen controlado”.
El estudio elaborado por el World Economic Forum y publicado por Rodcamp, sitúa al cambio climático y a los intentos fallidos por mitigar sus efectos como los dos principales problemas para la economía mundial, a juicio de las principales multinacionales del planeta.

Sus efectos podrían traducirse en una mayor demanda de productos tecnológicos y de comunicaciones, así como de aparatos de aire acondicionado o de medicinas para enfermedades tropicales que podrían expandirse a nuevas latitudes.

En definitiva, toda esta problemática se traduce en saber medir el impacto que nuestras acciones generan y tomar acciones para reducirlas, no sólo como productores, sino como consumidores dentro de una cadena de suministro que ejecuta acciones que tarde o temprano actuarán en nuestra contra.

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