Empleo cualificado, infraestructuras y movilidad, nuevos retos para la logística e-commerce

El Centro Español de Logística, con Zoomlo Everis group, han presentado un estudio en el que se desgrana la actual situación del comercio electrónico, su previsible evolución y las consecuencias que está teniendo para la cadena de suministro y en los agentes de la actividad logística

Según los datos de la CNMC, el comercio electrónico alcanzó un volumen de negocio de 40.000 M€ en 2018, de los que un cerca del 30% provinieron de transacciones que necesitan entrega física. En el primer cuatrimestre de 2019, el porcentaje de este tipo de compras sobre el total disminuye ligeramente (un 2%), aunque seguirá incrementando su negocio.


Las principales quejas de los usuarios de comercio electrónico, achacables a la logística, siguen siendo los retrasos en la entrega, la llegada del producto dañado o que nunca llegó. Mientras, lo que más se valora es la rapidez de la entrega y los gastos de envío, aunque cada vez cobra más fuerza la trazabilidad de todo el proceso de entrega (85% de los encuestados), la profesionalidad del repartidor (el 75%) o el poder elegir franja horaria/lugar de entrega (54%), junto a una logística inversa (devoluciones) fácil y segura.


Cargadores muy concentrados versus transportistas atomizados

Una de las cosas que resalta el estudio es que las compras se concentran en grandes operadores (Amazon, AliExpress).

Frente a ellos, el 79% de los operadores logísticos/transportistas son pequeñas y medianas empresas, donde se incluye un 58% de conductores autónomos, que en la mayoría de los casos prestan algún servicio a otras empresas del sector, como Correos, DHL o Seur, que son la tres primeras por volumen de facturación.

Esta atomización dificulta muchas veces las inversiones necesarias para afrontar con rentabilidad las exigencias de este tipo de entrega, más cuando nuevas dificultades se vislumbran en el horizonte.


Faltan empleados formados


En los últimos cinco años, las empresas del sector han incrementado un 11% sus plantillas, refuerzo que es mayor en los picos de demanda, como la campaña navideña que se extiende ya desde noviembre (Black Friday, Ciber Monday, Día del Soltero, etc.). Esto está provocando que, en algunos momentos, haya escasez de repartidores, más aún cuando -debido a las especificaciones del servicio- se requieren perfiles más formados en las nuevas tecnologías, perfil que se extiende a los cuadros medios y ejecutivos de las compañías.

Por ello, la formación interna es uno de los elementos en los que más se está trabajando. Junto a ella, y de la misma mano, las empresas están invirtiendo en las nuevas tecnologías (IA, big data, realidad aumentada...) para optimizar todos los procesos, desde la preparación del pedido, la organización del transporte (rutas), al momento de la entrega efectiva. Para ello, no es raro la colaboración entre empresas o el surgimiento de nuevas start-ups que prestan estos servicios a las compañías tradicionales.


Necesidad de nuevas infraestructuras y reducción del tráfico


Otro de los retos a los que se enfrenta la logística e-commerce es la falta de disponibilidad de almacenes en las principales ciudades. En el caso de Madrid, en la tercera corona (lindando ya con las provincias limítrofes) esa disponibilidad es solo del 6%, reduciéndose al 4% en el caso de Barcelona. Ello provoca que los precios del alquiler logístico se hayan encarecido un 7% en el último año, tendencia que se mantiene para el futuro inmediato.


Por otro lado, la exigencia de mayor rapidez en la entrega, junto con las políticas municipales de reducción del tráfico -especialmente del más contaminante-, hacen necesarios espacios donde desconsolidar cargas y preparar los pedidos "última milla". En este sentido, la creación de microhubs de proximidad están cobrando gran importancia. Sin embargo, según se pide desde el CEL, hay que trabajar para crear espacios compartidos -no solo dedicados a la logística- y que estén adaptados a las necesidades del reparto (con puntos de recarga para vehículos eléctricos o con gálibos adaptados a los camiones/furgonetas), para lo que es muy necesaria la implicación de los consistorios y cambios en las ordenanzas municipales.


Igualmente, el uso de flotas alternativas, tan necesario para reducir la contaminación, supone un gran reto para las empresas, no solo por sus costes inmediatos -aunque se puede amortizar en un plazo relativamente corto-, sino por las dificultades de encontrar vehículos adecuados a sus necesidades (mercancía refrigerada, larga distancia, tonelaje, etc.).


Como conclusión, este estudio sobre Logística e-commerce incide en la necesidad en trabajar en nuevas formas flexibles de entrega; nuevas tecnologías; mayor formación tecnológica de repartidores y directivos; mejoras en la disponibilidad y uso de infraestructuras logísticas; y mejor acceso a los vehículos menos contaminantes. Todo ello, con una mayor colaboración tanto entre los agentes logísticos, start-ups y cargadores, como con las distintas administraciones públicas.

Alimarket


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