Líneas de cruceros: ¿Cómo definen sus puertos de escala y sus itinerarios?

Días de navegación y gastos de búnker son algunos de los gastos claves en establecer la ruta de navegación

Para diseñar el itinerario de un crucero son claves, el destino y el puerto base, tal como dio a conocer el 16 de septiembre MundoMaritimo a partir de un reportaje elaborado por Cruise News. En esta nota nos enfocamos en nuevos detalles, haciendo alusión a otros aspectos relevantes en las definiciones de los itinerary planners, como son los puertos de escala y la programación del itinerario.

En cuanto a la decisión de elegir los puertos de escala dentro del itinerario existen diversos criterios a tener en cuenta. Uno de ellos son los llamados Marquee ports, es decir, aquellos terminales portuarios, que por sí mismos justifican un crucero.

A modo de ejemplo se sitúan en el mar Mediterráneo, los puertos de Venecia, El Pireo, Mykonos o BarceIona. Mientras que en el mar Báltico figuran San Petersburgo y Tallín; en Alaska, Glacier Bay; y en el Caribe, St. Thomas.

También dentro de las escalas están los puertos ‘lanzadera’, que se caracterizan por ser utilizados para acceder al destino marquee.

Otro criterio es el de optar por aquellos terminales con precios competitivos en búnker, lo que implica que puertos sin necesidad de ser atractivos sean incluidos en los itinerarios como es el caso de Gibraltar. De igual manera existen puertos marquee con buenos precios de búnker como es el caso de San Petersburgo o Singapur, lo que genera una combinación ganadora.

Además, están aquellos puertos que ofrecen excursiones facultativas que permiten a las navieras ganar dinero en los destinos, extendiéndose en promedio por un período de 3,9 horas.

Es muy importante para un puerto de escala disponer de infraestructuras turísticas, tales como: autocars, guías, un horario de apertura de comercio y atracciones compatible con los cruceros.

No obstante, cada vez el crucerista es más exigente, por lo que exige una amplia cantidad de actividades, por lo que ya quedó fuera de categoría el tomar fotos de la ciudad desde un autocar y hacer una parada para compras, por lo que el destino que no comprenda eso, quedará fuera del itinerario.

Otro ámbito relevante se relaciona con la infraestructura portuaria, lo que implica que disponga de muelles adecuados y seguros para evitar cancelaciones por motivos meteorológicos, sumado a instalaciones de control de acceso según código ISPS.

También aquel terminal que exija visado de entrada tiene todas las posibilidades para ser descartado de un itinerario, a menos que se trate de recaladas en San Petersburgo o Nueva York.

Itinerario atractivo

Una vez que se definen el destino, el puerto base y los puertos de escala llega el momento de abordar la parte más compleja y técnica del proceso de definición de un itinerario.

Los cruceros pueden ser redondos, si el puerto de zarpe y el de arribo es el mismo, por ejemplo, el típico crucero de siete noches con salida desde Barcelona; pendulares, en los que el puerto de zarpe y el de arribo son diferentes, pero en el que el siguiente itinerario es el mismo, pero ofrecido en sentido inverso.

Respecto a los itinerarios redondos suelen ser más caros, porque el pasajero percibe que el billete de avión ida y vuelta es más barato; y desde el punto de vista operativo simplifican la logística porque sólo hay un puerto base.

En tanto, los itinerarios pendulares suelen ofrecer más puertos de escala, y menor consumo de búnker, dado que no hay que volver, forzando a veces la máquina, al puerto base original.

Cabe consignar que un itinerario pendular es incompatible con un puerto base que se nutre de pasajeros que llegan a él utilizando automóvil.

Por último, un itinerario lineal es aquel en el que el puerto de salida y el de llegada son diferente, pero sin repetición inmediata en sentido inverso. El ejemplo típico son los cruceros de posicionamiento entre dos destinos de crucero al cambiar de temporada. Son viajes largos, en fechas complicadas, y sin un destino claro, por lo que suelen ser complicados de vender para las navieras.

Otro criterio es la duración del crucero, si la mayor parte de los pasajeros arriban a puerto tras una conexión aérea, generalmente el crucero será largo, de más de una semana de duración. Pero si sale de un puerto base al que llegan los cruceristas en automóvil, se puede ofertar un crucero corto.

A lo anterior se suman los días de navegación, lo que va depender del tipo de buque, de la segmentación del pasaje, y del destino de cruceros. Generalmente, una naviera con buques pequeños minimiza el número de días en el mar u ofrece el máximo de escalas posible. Es su receta para conseguir la inmersión en el destino.

El gasto a bordo es crucial para la viabilidad económica de un crucero, por lo que la escala ideal en puerto sólo debe prolongarse el tiempo necesario para que los pasajeros puedan realizar las excursiones facultativas oficiales. Una vez que todos los excursionistas están a bordo, el buque tiene que zarpar lo antes posible para poder abrir las tiendas y el casino, y que los bares se llenen.

También juega un papel importante el gasto de búnker, que a mayor velocidad será directamente proporcional, mientras que a no menor velocidad implicará un gasto más reducido.

Por último, se posiciona como relevante el cabotaje, dado que en algunos países está regulado de tal manera que sólo es legal en buques abanderados en ese estado.

A modo general, se establece como premisa lo siguiente: si los puertos quieren estar incluidos en los itinerarios de los megabuques, tienen que invertir. En ese sentido, las cuatro grandes navieras del sector (Carnival, RCCL, NCL y MSC Cruceros) están invirtiendo en terminales y atraques preferentes alrededor del mundo. O bien, se alían con operadores de puertos (como RCCL y Global Ports) para poder ofrecer itinerarios atractivos.

Por MundoMaritimo


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